miércoles 18 de enero de 2012

El llanto de la vida




Allí estaba ella, inmaculada.
Estaba con su mirada hundida en el pensamiento
y entre sus manos sostenía el único recuerdo que le quedaba.
Era entrar en el mar y respirar su escencia,
absorbía hasta la última gota.
Ella ya no duerme,
le hacen falta las estrellas, cobija de todas sus noches.
Él se las llevó y no le queda más que seguir
al destino con una vela.
Ella ruega por que el fuego no se apague, sino,
perdería su camino.

viernes 6 de enero de 2012

Desconocidos



Me gustan las personas en las que puedo excavar.
Esas manos, esos rostros llenos de historias,
quitar las máscaras, ver las ojeras colgarse bajo sus ojos.
Y los ojos que no te juzgan.
Es esa ceguera la que te recuerda que existe un poco de humanidad.
La acidez que desechas, esa que te sulfuraba dentro.
Su pasado no tiene nombre, no podría colarse a tus sueños.
No se puede desbordar el viento con tu nube gastada.
Es terrible esperar a que la vida circule aburrida, no cambia.

lunes 2 de enero de 2012

Bicicleta.



Dormir es borrar la energía,
llevarla livianamente a callar.
Comenzar el viaje y llevar la magia cargando a la espalda.
No importa, tengo muchas cosas infinitas en qué pensar.
En los sueños coincido contigo,
con aquel cielo y sus aves incendiarias que sólo se reducen a polvo.
Polvo que llevan los pájaros hacia sus nidos.
Imagínate naciendo en la flor,
poco a poco irá falleciendo su color
hasta dejar al aire desarmado.
En estas situaciones sólo lo que se percibe es real.
Tú y yo, somos diferentes.
Nuestros caminos están separados,
la distancia de tu piel a mi piel
está retrasada por un día y medio
y continúa redondo el tiempo,
va rodando amenazadoramente queriendo aplastarnos.
Otra vez ese humo gris en el espejo que no me deja verte,
por más que te empeñes en querer ocultar esa locura,
tu comportamiento buscará el momento de hacerte resbalar y
te dejará caer a la inmensidad del abismo.
Es necesario hincharte la cabeza de recuerdos para
poder quebrar tu ausencia en llanto.

viernes 23 de diciembre de 2011




Tengo miedo de no entender tu cara,
carga ese amor escondido.
Murió mi vieja historia en ese instante.
Siempre me ha parecido ridículo tener que lanzar
la verdad por la ventana.
Imagínate si de verdad intentara esconder
bajo la apariencia el ser natural.
Con el paso de los días se enfría el recuerdo
de tus ojos.
Las respuestas se evaporan para el mortal que odias.
Preferiría permanecer a un lado de tus espinas,
se clavan agudas en mi reflejo.
Actuar de cualquier manera no impedirá alejarme,
es extraño que dos desconocidos quepan en la misma realidad.
No hay como esas mañanas en las que te despiertas
desconcertado por saber que el destino te ha llevado
hasta él.
Revelarte la manera en la que voy a tomarte pasivamente
y adecuarte a mi cariño.
Hasta donde yo sé, entre tú y yo
hay una historia que lleva impregnado el vapor.
La mayoría de las veces hay que volverse loco para
sentir caer las hojas sobre la piel más
que cualquier cosa en el mundo.
Sobre tú piel.

martes 13 de diciembre de 2011

El pasado se escapó




No puedes caer más allá del exterior.
Vamos a soñar solo un poco más.
Te voy a decir que vale la pena,
verte a mi lado al despertar cada mañana.
Olvidemos la pequeña confusión,
ese frío innecesario.
Deja las dudas, ya no hay errores.

lunes 12 de diciembre de 2011

La velocidad del mañana




Mis ideas y yo nos reunimos por la noche,
cuando no podemos dormir.
Hay que poner todo en orden.
Las cuerdas se quedaron mudas,
desaparecieron los sonidos en mi interior.
Mi cara sólo expresa destrucción masiva.
Quiero que sepas tantas cosas,
los ojos se me inundan de emoción.
Todo es tan simple, pero no dejaré sonar las cuerdas.
Ya no podemos seguir marchando.
Hay una revolución adentro mío.
Las cuerdas están hechas nudo, mientras tanto
tú y yo pendemos de un hilo.

viernes 9 de diciembre de 2011

Lista para volar.




Cuando el tren olvida las distancias
la memoria del cielo se torna oscura.
Te hace amortiguar tus pensamientos en el choque.
El tripulante duerme y manda la ilusión al infinito.
Qué alivio que al lanzar la mirada cruce volando encima de tus pensamientos.
La verdadera ruptura te hace querer devorar la piel.
Recuerdo tu voz haciendo un torbellino de ideas a mi alrededor
Hoy no quiero ser yo.
La desobediencia rompe esas ataduras mentales
La única respuesta la encontrarás saliendo del mundo,
cuando el jardín se llene de alas.