martes, 6 de septiembre de 2016

Esa es la parte



El golpe es durísimo en la cabeza. Brutal.
Ahora lo veo mejor.
Sabe la regla, aprovecha esa ventaja.
Hay fuego. El fuego te deja dormir.
La edición de la autobiografía. Descalza, descubierta, desnuda.
Hace tiempo, el tiempo enamora.
La policía, la violencia, el sol,
cocinan los secretos en los rincones más oscuros de la ciudad.
Si no se mueve, el desapego se siente.
El pulso atemporal, no hay ni un comentario.
Al menos por el otro costado no hay área que pisar.

martes, 23 de agosto de 2016

Siempre sucede cualquier cosa


Te define la etapa final.
En una tengo el cerebro íntegro pero lejano.
En otra el amor que elegiste, un beso que pudo existir, energía inconclusa.
Sin fingir que está caótico el presente, siempre existe la alternancia.
Los rumores, la resistencia a las heridas.
Un mar que se interpuso, un campo en la mirada dio lugar a mil flores.

martes, 2 de agosto de 2016

Volador


La puerta se ve un poco más grande, justo para salir de este desastre.

jueves, 31 de marzo de 2016

Después la sintonía


La noticia de hoy:
Tengo las grabaciones del ritmo y la monotonía,
de la lluvia gris fingiendo caer a la orilla de mar.
Cuando no hago referencia a la vista ni a las frases,
se vuelve imposible tocar la carne, sólo el sueño.
Es un alivio imaginar que acá en medio del momento,
se lamen las grietas y se enrolla la lengua eternamente.



sábado, 13 de febrero de 2016

Lo que no existe





Quizá debería apegarme a la ilusión,
dejar un momento el suelo.
El mundo está iluminado frente a mí,
mis órganos se aceleran,
contigo finjo el optimismo del corazón.
Comparo la intensidad de las veces que he creído en la vida,
dije que sólo iba a adormecer el dolor un poco.
Hoy dejo que la imagen de la ventana mute,
estoy pagando la vida misma,
comienzo a dudar en el ruido del movimiento,
se terminan los ciclos, los días, la energía sagrada
y ahora todo dentro de mí es secreto otra vez.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

La prueba de la soledad



La ficción se roba el cerebro por un rato, te encierra en el límite de las frases hasta donde atraviesa la vulnerabilidad.
La derrota está expuesta, las nubes son ficción, las dudas de los cerebros no se ven, no se detienen, no se flagelan, no se afligen.
Siempre brotan miradas negras, como acto de magia
en algún momento de la vida te acostumbras a los códigos, a las formas de transmitir vibra,
Querer ser siempre profunda te llena el pecho de tierra, desde cuándo se agradece la felicidad?
Está el impermeable salpicado, la mano torcida y escondida.
Es temporal esta exigencia. Espero, aprendo y no hay respuesta.

martes, 25 de agosto de 2015

Es mentira


He atravesado la tierra inquebrantable, él no sabe que yo me despedí ésta vez.
Me vi a mí misma con los pies flotando y el cuello maltratado,
solía ser hermosa y tragarme todas las palabras.
Estoy llorando la pérdida de algo que nunca he tenido pero no necesito de mucho.
¿Cuántas veces se puede dividir el alma?
Decidí que pagaría de esa manera.